
Ayudas Dinámicas

Para elegir un andador conviene fijarse en tres cosas: el número de ruedas (dos para más estabilidad al frenar en pendientes, cuatro para paseos largos con asiento donde descansar), el peso máximo que soporta y que la altura del manillar sea regulable hasta la altura de tu muñeca con el codo ligeramente flexionado.
Los andadores de dos ruedas con patas fijas traseras frenan con más firmeza y son la opción más segura si tienes poco equilibrio o los usas sobre todo en casa. Los de cuatro ruedas giran con más facilidad y suelen incluir cesta y asiento, ideales para salir a la calle y hacer paradas para descansar.
Antes de comprar, comprueba el peso máximo que soporta el modelo (debe superar tu peso con margen), valora si necesitas que sea plegable para guardarlo o llevarlo en el coche, y asegúrate de que el manillar se puede regular en altura por tramos según la persona que lo vaya a usar.
Elige dos ruedas si buscas más estabilidad al frenar en pendientes o tienes poco equilibrio; elige cuatro ruedas si vas a pasear largas distancias y quieres poder sentarte a descansar, ya que la mayoría de estos modelos incluyen asiento y cesta.
Ponte de pie con los brazos relajados: el manillar debe quedar a la altura de tu muñeca, con el codo flexionado unos 15-20 grados al sujetarlo. Casi todos los andadores permiten ajustar esta altura por tramos tras la compra.